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En el marco del Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre), en la Universidad Marista de Guadalajara impulsamos diversas actividades que invitaron a la reflexión y al cuidado interior, reafirmando que la formación integral también pasa por el bienestar emocional. A través de espacios de encuentro, diálogo y creatividad, nuestra comunidad universitaria hizo visible la importancia de hablar sobre este tema con apertura, empatía y sentido humano. 

Entre las actividades académicas, destacó la conferencia “Modelos y tratamientos psicológicos para la atención de conductas suicidas”, impartida por el Dr. Luis Miguel Sánchez Loyo. Durante su ponencia, el especialista destacó la necesidad de visibilizar la salud mental como un tema prioritario y de dejar atrás los estigmas que la rodean. Recordó que, en México, el suicidio es la tercera causa de muerte entre jóvenes, y que aún falta mayor atención y recursos para atender esta realidad desde las políticas públicas. 

Por su parte, el área de Materias Sello de Licenciatura desarrolló los talleres “Los pensamientos vienen y van, tú te quedas: taller de Defusión Cognitiva”, guiado por la Mtra. Gemma Galaviz Méndez, y “Primeros pasos a la práctica de mindfulness”, facilitado por el Mtro. Juan Carlos Portas Vázquez. Ambos encuentros ofrecieron a las y los estudiantes de primer semestre herramientas para conectar con el presente, reconocer sus emociones y fortalecer la atención plena, en un ejercicio de autoconocimiento que refleja el acompañamiento marista. 

Finalmente, una instalación creativa en los pasillos universitarios dio vida a la Playlist de la Salud Mental: viniles colocados en el piso que, al escanearse, dirigían a una lista musical en Spotify. Desde “Me fui de vacaciones” de Bad Bunny hasta “Buenos días señor sol” de Juan Gabriel, pasando por “Eye of the Tiger” de Survivor, la música se convirtió en un recordatorio de que siempre hay melodías que levantan el ánimo y nos reconectan con lo esencial. 

Estas experiencias reflejan el espíritu del humanismo marista, que promueve una educación sensible, solidaria y centrada en la persona. En nuestra universidad, cuidar la mente es también cuidar la vida y fortalecer los lazos que nos sostienen como comunidad.